
Nuestras vidas también emocionan
Pocas series emocionan de la forma en que lo hace ‘Los años nuevos’, quizá porque hay pocas que hablen de forma tan directa de lo que somos.
Más de una vez he escuchado la historia de cómo el amor pudo amansar al más feroz de los humanos, o la de cómo ese mismo amor enseñó a seres inanimados de todo tipo las virtudes y los peligros de sentir.
Sin embargo, si tuviera que elegir una historia de entre todas, tengo claro cuál sería…
Era la primera vez que Maila entraba en la habitación dorada. Eran años los que llevaba preguntándose qué podía haber tras la enorme puerta de madera de la planta baja.
Mi nombre es Reiv. Nací al oeste de todas las cosas, en Lucera, una pequeña ciudad al pie de la Montaña Elevada.